Datos Generales
El Brasil es un país de dimensiones continentales que ejerce un poderoso influjo geopolítico sobre sus vecinos. Poseedor de fronteras con casi todos los países de América del Sur (con excepción de Ecuador y Chile), en el mundo sólo es superado por China y por Rusia en cuanto al número de colindancias limítrofes terrestres[1].
Brasil, con más de 199 millones de habitantes es el mayor mercado de América Latina, quinto país en extensión y en población del mundo y la 9ª mayor economía del Mundo en cuestión de PIB. Sao Paulo, en particular, es la mayor ciudad de América Latina, que concentra más de 11 millones de habitantes.
País emergente de claro liderazgo en América Latina, genera un 34% PIB de América Latina y concentra más del 33% de la población de esos países.
Entre los países de América del Sur, Brasil es el más beneficiado por las proyecciones económicas para este año 2010, dado que se estima que crecerá un 3,5%, liderando la recuperación de la zona, según el Fondo Monetario Internacional.
El crecimiento medio en las economías emergentes superará el 5%. Ese dinamismo económico se une al incremento en su importancia mundial. En particular, Brasil, Rusia, India y China (países emergentes denominados BRIC) ya representan cerca de la mitad (42%) de la población mundial y casi la cuarta parte (23%) de la producción mundial.
Extensión: 8.514.876 Km²
Población (2009): 198,7 millones de habitantes
Densidad demográfica: 23,3 hab. / km²
PIB 2008 (PPA): 1.998 billones de $US
PIB per cápita: (PPA) 10.800 $US
Comercio exterior de BRASIL
Los productos brasileños más exportados son: equipos de transporte, mineral de hierro, soja, calzado, café y automóviles. Los principales destinos de sus exportaciones son: EE.UU. 14,4%, China 12,4%, Argentina 8,4%, Países Bajos 5%, Alemania un 4,5%.
Los productos extranjeros más importados por Brasil son: maquinaria, productos químicos, eléctricos y equipos de transporte, petróleo, piezas de automóviles y electrónica. Los principales proveedores de sus importaciones son: EE.UU. 14,9%, China 11,6%, Argentina 7,9%, Alemania 7%.
Los flujos de inversión extranjera recibidos han permitido la entrada de una importante cantidad de divisas, lo que ha contribuido al incremento de las reservas internacionales en manos del Banco Central de Brasil. Durante el período 2002-2008 el crecimiento de los mercados emergentes se ha visto favorecido por una fuerte liquidez internacional creando condiciones externas de fuerte demanda de productos brasileños y que han reducido la vulnerabilidad externa de Brasil vía aumento elevado de las exportaciones de commodities industriales y productos agropecuarios. La economía brasileña se encuentra en este momento fortalecida y con unas perspectivas inmejorables de crecimiento sostenido, en opinión tanto de los propios empresarios locales como entre los agentes económicos internacionales.[2]
La fuerza de los actores, se define según los recursos que tiene en la coyuntura para hacer efectiva su estrategia política. Podemos decir que Brasil cuenta con recursos territoriales, militares, sociales, económicos, políticos, etc. Los recursos pueden ser tanto tangibles como intangibles.
Recursos de Poder
Debemos destacar, que a diferencia de países de la región, como por ejemplo la Argentina, Brasil es un país que aprovecha de forma eficiente sus recursos y tiene la capacidad de transformarlos en poder real.
En cuanto a los recursos tangibles, podemos nombrar: territorio, demografía, poder militar, tamaño económico y edad entre otros. En primer lugar, en cuanto al territorio, Brasil es un estado cuya superficie, como ya se mencionó, es de 8.514.876 Km². Además, el estado como entidad territorial implica territorio tanto físico, aéreo y marítimo. Brasil, es uno de los estados que posee soberanía sobre el 50 por 100 del territorio mundial junto con Rusia, Canadá, China, Estados Unidos, Argentina, Australia e India. En cuanto al territorio marítimo, Brasil es un estado que posee salida al océano atlántico. Debido a esto, podemos decir que se ve favorecido por la actividad portuaria, la actividad comercial y principalmente debido al descubrimiento de fuentes de petróleo en el mar territorial. Sin embargo, en el caso de que se produzca una baja de precios en el petróleo, Brasil sería poco vulnerable a sufrir las consecuencias debido a que su matriz económica está diversificada. Es decir, no es un estado que dependa únicamente de recursos como el petróleo para que su economía se mantenga activa[3].
En cuanto al poderío militar de Brasil, éste ha ido creciendo en los últimos años. Una buena parte de su PBI es utilizado para la compra de armamento militar. Brasil se erige como potencia regional y es por esto que en su consolidación como potencia se acerca a Estados Unidos y compra armamento militar a otros países, entre ellos, Rusia, Francia (submarinos y helicópteros), etc. Lula da Silva, actual presidente, resalta que una de las principales causas de tales inversiones, en gran parte se deben al petróleo descubierto en el atlántico; el “Presal”. Otro factor importante es la conservación del Amazonas. Sobre el Amazonas el plan militar especifica: “Brasil vigilará la reafirmación incondicional de su soberanía sobre la Amazona brasileña. Repudiará mediante actos de defensa, cualquier tentativa de tutela sobre sus decisiones sobre preservación, desarrollo y defensa de la Amazona. No permitirá que organizaciones ni individuos sirvan de instrumentos para intereses extranjeros (políticos y económicos) que quieran debilitar la soberanía brasileña”. Además agrega que el ’desarrollo sustentable’ de la Amazona se usará como instrumento de soberanía nacional, lo que requiere la regularización jurídica de sus tierras.[4]
Como un recurso intangible, podemos destacar la extraordinaria personalidad de Lula y su gran prestigio a nivel mundial. Por su capacidad para desenvolverse en el sistema internacional, ha sido caracterizado como un excelente líder en un país que en los últimos años ha crecido de forma notable. "Las cualidades personales y el compromiso directo del presidente Lula en temas internacionales colaboraron para llevar la contribución brasileña a los principales debates de la agenda internacional"[5].
Reseña histórica: Orígenes del Imperialismo Brasileño.
Desde sus comienzos, Brasil presenta características evidentes de expansionismo territorial y económico, que a lo largo de la historia se fue repitiendo, y que hoy en día también se encuentra presente, posicionándolo en el lugar de una Potencia Regional en expansión.
Desde la táctica colonialista de Portugal, hasta lo que hoy conforma a Brasil como país, se ha dado una estrategia geopolítica basada en una praxis imperialista. En aquel entonces, los portugueses, que ya habían configurado un esquema de explotación conjunta y combinada de cuatro continentes, situaron en Brasil un modelo agroindustrial azucarero que ayudaría en gran medida al progreso económico del país. Esto es así, en tanto que gran parte de los países europeos, que se encontraban atravesando la revolución mercantil, comenzaron a comerciar con Brasil. Esto también significo un aumento en la población trabajadora, y el nivel de vida.
Históricamente, los portugueses sabiéndose incapaces de conquistar todo el territorio sudamericano, intentaron adueñarse de la porción estratégicamente más importante, en tanto que el territorio brasilero se encuentra en una posición conveniente y oportuna respecto de la mayoría de los continentes, factor que actualmente ayuda de manera significativa al progreso del estado.
“El territorio ocupado por los portugueses constituye aquella que los teóricos geopolíticos denominan una zona equidistante (entre Europa, África, América del Norte y el Cono Sur), en que le asegura una gran importancia económica, política y militar. Además, está situado en la zona climática tropical, lo que posibilitaba el desarrollo de una economía complementaria de la europea (y, actualmente, de la norteamericana)”.[6]
Partidos Políticos en la actualidad.
El presidente de la República Federativa del Brasil, Luis Ignacio Lula Da Silva, fue electo presidente, derrotando a José Serra del PSDB (Partido de la social Democracia Brasileña). Lula asumió la presidencia en 2003, tras ganar las elecciones en segunda vuelta con el mayor número de votos de la historia democrática brasileña (52,4 millones de votos) alcanzando el 61% de los sufragios. Fundador del PT (Partido de los Trabajadores), su mandato está llegando a su fin y el 3 de octubre se realizan las elecciones. Entre los candidatos sobresalientes podemos destacar a: José Serra, Dilma Rouseff y Marina Silva.
El sondeo del Instituto Sensus indicó que la ungida por Lula para sucederlo en el Palacio de Planalto, Dilma Rouseff (del partido oficialista) goza ahora del 41,6% de las intenciones de voto. Esto la coloca 10 puntos por delante de su principal competidor, José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que obtendría el 31,6%. Bastante por detrás se ubica la abanderada del Partido Verde, Marina Silva, con el 8,5%, mientras que un 10,5% de los encuestados dijo no haber resuelto todavía por quién votará. Así, quedó ahora como posibilidad muy real que Rousseff, ex jefa de gabinete de Lula, pueda alcanzar el umbral del 50% más un voto en la primera ronda electoral, lo que la coronaría como la primera presidenta de Brasil.
Disputas que mantiene Brasil con otros Estados integrantes del Unasur
Tratado de Itaipu: Paraguay- Brasil
En los años 60 Brasil estaba en plena expansión, su población, y por consiguiente, su economía crecía a un ritmo anual del 10%, ya contaba con más de 70 millones de habitantes. Este crecimiento poblacional provocó un aumento proporcional de la demanda de energía, es por eso que el gobierno tenía que encontrar la manera de satisfacer a la población de energía o enfrentarse a una crisis económica.
Brasil no contaba con petróleo y gas suficiente para cambiar una crisis, y no podía permitirse importar combustible, debido a la irrupción de la crisis energética mundial. Se llega a la decisión de utilizar un recurso gratuito que abunda en Brasil: El agua. El 10% de toda el agua dulce del mundo se encuentra en Brasil. Si todo es potencial de agua podría aprovecharse gracias a la tecnología hidroeléctrica se satisfacería la demanda de energía sin recurrir a costosas importaciones de combustibles.
Para ello, el río tenía que tener un caudal de agua lo bastante grande para generar la energía requerida, tenía que fluir por un cause estrecho y su lecho tenía que ser lo bastante fuerte para resistir el peso de la presa. Se examinaron alrededor de 50 proyectos. El lugar perfecto fue el Río Paraná (séptimo rio más grande del mundo, con un caudal cuatro veces más grande que el Río colorado de Estados Unidos); en un sitio llamado Itaipu el río escurre a través de una profunda garganta subterránea, los estudios geológicos mostraron que el lecho podía soportar su peso, pero existía un enorme obstáculo, la garganta está situada justo en la frontera entre Brasil y Paraguay.(antiguamente enfrentados)
Finalmente en 1973 ambos países firmaron el instrumento legal para el aprovechamiento hidroeléctrico del río Paraná.
El río Paraná, de 4.000 km de extensión total, incluyendo los ríos Paranaíba y Grande, de cuya confluencia se origina en territorio brasileño, abarca una cuenca total de 3.000.000 km2. Desde su nacimiento hasta la desembocadura pueden diferenciarse tres tramos: el superior o Alto Paraná hasta la confluencia del río Paraguay (1.550km); el Paraná Medio hasta la ciudad de Diamante (1.700 km) y el Paraná inferior o Deltaco, hasta la confluencia con el río Uruguay (298km).
el problema del aprovechamiento hidroeléctrico en un río compartido plantea un conjunto de problemas e interrogantes a los que se pueden denominar geopolíticos, y que han suscitado fuertes conflictos diplomáticos
En el trecho comprendido entre el Salto del Guairá, hoy sumergido por la formación del embalse de Itaipu, y la desembocadura del río Iguazú, 190 km aguas abajo, el río Paraná presentaba un desnivel de 120 m, susceptible de ser aprovechado. Así como las grandes represas construidas y proyectas por Brasil en su territorio (Jupiá, Ilha Solteria, Itaipú y otras) pueden ejercer un papel beneficioso como reguladores del flujo de agua durante todo un año, como consecuencia de que la gran cantidad de energía hidroeléctrica producida se destina a numerosos proyectos industriales.
Todas las obras realizadas en el Alto Paraná comprometen la posibilidad de otros aprovechamientos energéticos del río aguas abajo, ya que cualquier alteración artificial que se provoque en una de sus partes influye inexorablemente sobre el resto del sistema, situación que se torna estratégica por tratarse de un río de curso sucesivo y soberanía compartida.
Es así que Paraguay pasó a ocupar un papel de capital importancia en las estrategias de expansión industrial de las empresas multinacionales. Se registra en la región denominada "cuenca del Plata" el notable esfuerzo especialmente por parte de Brasil para concretar los proyectos de aprovechamiento hidroeléctrico sobre el Río Paraná tiene una substancial importancia para el Paraguay por cuanto posee, en los tramos compartidos tanto con Brasil como con argentina, tres eventuales proyectos denominados Itaipu, Corpus y Yacyretá , que pueden significar una influencia de dimensiones considerables en una estructura predominantemente agropecuaria como la paraguaya.
Nacionalización de los hidrocarburos bolivianos: inicio de la crisis entre el gobierno boliviano y brasileño
Durante los últimos año las relaciones bilaterales entre Brasil y Bolivia han estado marcadas por ¨tensiones¨, debido a la nacionalización de los hidrocarburos bolivianos que afectó en gran medida a Petrobrás, petrolera estatal brasileña, que controla el 20% de la producción gasística de Bolivia y dispone de una participación del 15% en el gasoducto de exportación a Brasil.
El 1º.de mayo de 2006, en un acto unilateral del gobierno boliviano, Evo Morales ordena que el ejército boliviano invada las instalaciones de Petrobras en San Alberto y enseguida el presidente boliviano firma el Decreto Supremo No. 28701 que nacionaliza las propiedades de las empresas petroleras que actuaban en el país.
Al principio el decreto de nacionalización establecía que las corporaciones extranjeras en Bolivia (21 petroleras multinacionales), deberían repartir las ganancias derivadas de los hidrocarburos, el 82% de las cuales debería ser transferido al Estado boliviano.
Como se puede ver al principio no hubo ningún tratamiento diferenciado por parte del gobierno de Evo Morales con relación a Petrobras y esto sin duda causó insatisfacción y una cierta decepción en el gobierno Lula ante la actitud de Evo Morales. Además, Morales tomó la decisión de nacionalizar los hidrocarburos bolivianos sin consultar previamente al gobierno brasileño, hecho que fue una de las cuestiones que más parece haber sorprendido a Lula.
El presidente boliviano hablaba de la nacionalización como un acto simple, de pleno derecho soberano de Bolivia, de recuperación de las riquezas de un país históricamente explotado por otras potencias y por sus multinacionales, partiendo de la idea de recuperar la propiedad total de la cadena productiva del petróleo.
Las divergencias entre Brasil y Bolivia se centraron en dos puntos principales: la indemnización y los actores que serían responsables por negociar los nuevos contratos con el gobierno de Morales. Al principio el gobierno boliviano afirmaba que no le cabía ningún tipo de indemnización a ninguna empresa en Bolivia, incluso a la Petrobras: según afirmación de Evo Morales la empresa brasileña ya había ganado bastante con la exportación del gas natural boliviano. El gobierno brasileño decía que la única cosa que no aceptaría era la salida de Petrobras del país sin que hubiese una previa indemnización y al mismo tiempo afirmaba que las negociaciones de los nuevos contratos serian de responsabilidad de Petrobras y no de su gobierno.
[1] Wilhelm Hofmeister, Francisco Rojas & Luis Guillermo Solis.“La percepción de Brasil en el contexto internacional.” Tomo 1: América Latina. (Bibliografía digital).
[2] Instituto Valenciano de la Exportación. “Informe Brasil 2010”.
[3] “Argentina y Brasil en el Mercosur”. Mario Rapoport. Fundacion Konrad Adenauer.
[4] Estrategia Nacional de Defensa: Brasil y su proyección en América del Sur. Gustavo Herren. CEPRID
[5] Autor: Celso Amorin. Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno de Lula."El mundo ya no puede estar gobernado por un consorcio de pocos". Diario Clarín.
[6] SCHILLING, Paulo R., “El Expansionismo Brasileño”, El Cid Editor. México 1978, XI Parte, 1. Los orígenes del imperialismo brasileño.
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